Vender a la tercera edad: una responsabilidad mayor
Vender una propiedad a una persona de la tercera edad exige ética, sensibilidad, seguridad jurídica y una visión real de bienestar. Este proceso no puede verse como una transacción común. En esa decisión no solo intervienen metros cuadrados, ubicación o precio. También entran en juego su patrimonio, tranquilidad, independencia, salud …
